Viernes 23 mayo
21.00 h
Sala Roxy
C/ Temple 9 Zaragoza
Anticipada: 8 (+
gastos)Taquilla: 10
Venta Anticipada:
Linacero y Leyenda
Venta Online: http://www.patagonticket.com
MALA PUTA la nueva
formación de “El Piñas” bajista y segundo cantante de MAREA presentará en la
Sala Roxy de Zaragoza el próximo 23 de mayo a las 21.00 horas su debut
discográfico “Subió el telón”. Estarán
acompañados por los zaragozanos INESTABLES.
MALAPUTA surge en 2011,
cuando Eduardo Beaumont,”El Piñas”, bajista y segundo cantante de MAREA, decide
darle vida a una historia que llevaba tiempo rondándole el corazón: montar una
banda de rock cañero para llenar los parones de Marea y dar salida a sus ideas
musicales, no válidas para los MAREA por el carácter más nervioso de las
mismas. Por entonces conoce a Óscar Sánchez (ex guitarra de Konorterik Kabe),
quien pronto comienza a aportar riffs para empezar a enredar, siendo el
siguiente paso buscar un batería con buen tiempo y pegada como un jabalí,
encontrándolo en la figura de Eugenio Ubasos, antiguo batería de Kintal (banda
de Kutxi Romero y Kolibri Diaz, anterior a los Marea).
Escucha su disco completo:
“Subió el telón”
No es cosa baladí la que se nos presenta ante ésta
primera subida de telón de los Malaputa. Para nada. Delante de nuestros ojos
tenemos, tras un puñado de siglos de cuestiones y diatribas acerca del
misterio insondable de la Santísima Trinidad, la solución al enigma. Tres que
son uno. Uno que son tres. El Piñas, Óskar y Euken. Bajo,guitarra y batería.
Puta, puta y reputa. Sota, caballo y rey. Los árboles no dejaban ver el
bosque. El oleaje se comió la playa. Sabemos que, si no es niebla, es humo,
así que aquí hubo batalla. Fijo
En estos tiempos en los que a cualquier bobo que se
haga una foto con guitarra eléctrica en bandolera para su perfil de facebook
se le llama rockero, es más necesaria que nunca la violencia sonora que
siempre caracterizó a la forma de ver la vida del triunvirato que nos ocupa.
Por eso el agarrón de cuello. Por eso el escupitajo a menos de un metro. Por
eso mentar a los familiares más cercanos. Por eso el desdén, la indiferencia
y el compadreo sincero. Por eso los Malaputa.
Gestado a la manera de Pedro Botero en los primeros
años de la presente década, tras dar un puñado de conciertos
semi-clandestinos, y por presión popular, tienen a bien plasmar en este largo,
durante el invierno de 2014, los frutos amargos de tantos meses de regar con
lágrimas, sudor y sangre la simiente que dejó el recuerdo entre las arrugas.
Cabe reseñar que la sangre fue ajena, las lágrimas colgaron de la carcajada y
que jamás un néctar supo más dulce que el sudor derramado por el trío en su
pequeña pero fructífera plantación de nudillos blanquecinos. De la
producción impoluta del célebre maestro Kolibrí Díaz en los Estudios Sonido
R-5 de Orikain (Navarra), poco se puede añadir que no se haya dicho ya: para
qué hablar con medios días habiendo días enteros. Sonido impecable; espejo
limpio en el que se refleja la furia del que, para no ganar, ni juega. Otra
muesca en el rifle del de Berriozar.
Así que por fin tenemos en las pezuñas las doce
semillas que en breve sembrarán los Malaputa por todo el Estado. Doce como
doce campanadas con la cabeza metida dentro de la campana, al lado del badajo.
Doce como doce apóstoles ebrios que saben que ésta no será su última cena.
Doce como los meses que engullen lo melifluo, lo superficial, para que se vea
la espantosa herida, el hueso pelado.
Doce. Pares. No podía ser de otra manera; así, tras
recibir la docena de rápidos puñetazos, uno en cada lado de la cara,
quedaremos en el mismo sitio; aturdidos, doloridos, sin saber muy bien qué nos
pasó por encima, pero paradójicamente sonrientes.
El plano lírico lo dejaremos expuesto a juicio del
oyente, tranquilizándole por si se busca en la retórica del Piñas, porque se
va a encontrar: hay de todo y para todos. En su voz encontramos los ecos
ancestrales pero nunca universales del sentir humano; Piñas no te regala el
oído: aquí todo es personal.
Yo que tú, tanto al escuchar el disco como al
presenciar su directo, le ofrecería las dos mejillas a esa voz más vieja que
el mundo que responde al nombre de rock and roll. Yo lo he hecho tres o cuatro
veces y me he llevado otros tantos bofetones. Y estoy loco por recibir muchos
más. Palabra.
Kutxi Romero
MALAPUTA
SON:
Eduardo
Beaumont “El Piñas” – BAJO & VOZ
Oscar
Martínez – GUITARRA
Euken
Salvatierra –BATERIA
Inestables
vuelven a la carga con su tercer disco “Dentro de la gravedad”, Un disco más puro que nunca,
un disco puramente Inestables.
Dos palabras clave
tiene
este disco: intensidad y rabia. La primera
se ve en la
música, en sus
ritmos y
sus riffs. La segunda
en sus letras que traen más
reivindicación social que nunca
sin importar el cómo,
el quién ni el qué dirán.!
Estas canciones
te volverán a
gustar, no han
perdido el norte
y han seguido influenciados por
las mismas bandas
de siempre: Barricada,
Rosendo, Tako, Marea, Burning, Los
Enemigos, Ilegales, Foo
Fighters, The Offspring
y otras muchas
que preferimos que las descubráis vosotros.En Enero de 2014 son
seleccionados para el recopilatorio “Las mejores 40 bandas emergentes del
Rock nacional” El 17
de Marzo de 2014 fueron galardonados
con el
premio a “Mejor canción
en lengua autóctona aragonesa” por el tema de “O rocanrol ye asinas” en
los Premios de la Música Aragonesa.
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